martes, 27 de marzo de 2012

¿PERIODISTA ÉTICO O PERIODISTA TIRANO?

Quizás hubo un tiempo en el que el periodismo no temía a nada ni nadie, no se dejaba llevar, no tenía una función persuasiva, sino informativa, con textos y discursos claros, concisos, veraces y objetivos. Quizás hubo un tiempo en el que el periodismo era el cuarto poder, ahora más bien es el cuarto de estar.

En la actualidad el periodismo informa, pero también busca entretener a un público, persuadirle, sin darse cuenta de la influencia que ejercen sobre la sociedad. Muchas veces arrebatan a la gente la facultad de pensar por ellos mismos. Es por eso que el periodista debe ser ético, debe ser sincero, no dar información falsa, no inventar falacias, ni jugar con la información ni con las personas. Los medios de comunicación deben tener honradez e integridad a la hora de difundir las noticias.

¿Qué hacer cuando sufres presiones? Hay que resistir. Siempre habrá alguien a quien no le guste lo que dices o escribes, o que no está de acuerdo con tu punto de vista. Son los riesgos del periodista. Si tienes que hablar sobre política no puedes contentar a todos los bandos. Siempre habrá alguien dispuesto a sacar tus trapos sucios, ¿por qué? Porque nadie que escribe algo que merece la pena puede escribir en paz.
Pero esa es la esencia del periodismo, que hoy en día está casi perdida, escribir cosas que de verdad importen, no sólo entretenimiento, no sólo persuasión, sino información merecedora de ser leída, porque ya nadie se para a leer. Todo es fugaz, todo es rápido, debes saber llamar la atención y ser honesto llamándola.

La libertad de expresión, a mi parecer, siempre ha existido y siempre debería existir, pero no es del todo cierto. Siempre existe la censura, siempre existen leyes, gobernantes que ejercen un control sobre sus ciudadanos. Pero es un derecho que tenemos todos, así que debemos a arriesgarnos, debemos hacer que se nos escuche, aunque exista gente que quiera callarnos.

Muchas veces los medios de comunicación pierden esa nobleza que debería caracterizarles. Muchas veces ellos se vuelven sumisos al sistema y nosotros con ellos. ¿Qué solución tenemos a esto? No ser un periodista tirano, sino un periodista ético, sincero. El periodista es persona ante todo. Es la persona que se dedica a contarle al mundo las fortunas y las desgracias del mundo. Es quien abre los ojos a una sociedad y habla para los ciegos, los ignorantes y los sordos. Los cínicos, hipócritas y cobardes no sirven para este trabajo. Todo esto no se puede solucionar volviendo a un pasado tecnológica y culturalmente inviable. Debemos proyectar un futuro libertario de democracia electrónica y exigir unos medios de comunicación de una calidad y de una diversidad enorme para poder contrastarlos, porque siempre debemos recordar que si hay alguien que no está de acuerdo con lo que hemos escrito o quiere censurarnos, es porque realmente hemos contado algo que merece la pena.


No hay comentarios:

Publicar un comentario